Nacionales — 09.07.2026 —
El Arzobispo de Buenos Aires citó a Messi y pidió unidad, durante el Tedeum por el Día de la Independencia
García Cuerva exhortó a superar la intolerancia, fortalecer la unidad y poner el foco en quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad, como jubilados, personas con discapacidad, desocupados y jóvenes afectados por las adicciones.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezó este jueves el tradicional Tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral Metropolitana, ceremonia que contó con la presencia del presidente Javier Milei, integrantes del Gabinete nacional y otras autoridades. Durante su homilía, el prelado llamó a fortalecer la unidad, atender a los sectores más vulnerables y dejar atrás las divisiones que atraviesan a la sociedad argentina.
Basado en la parábola del Buen Samaritano, García Cuerva advirtió que el país transita por "caminos peligrosos", marcados por la intolerancia, los enfrentamientos permanentes y la descalificación del otro por pensar diferente. En ese contexto, exhortó a abandonar el individualismo y la confrontación política para priorizar el bien común.
El arzobispo también cuestionó "la competencia feroz por el protagonismo, el internismo y la mezquindad política", y sostuvo que la solidaridad no debe estar condicionada por intereses personales ni por la búsqueda de reconocimiento.
Uno de los ejes centrales de su mensaje estuvo dedicado a las personas con discapacidad. Al reflexionar sobre el pasaje bíblico, afirmó que destinar recursos para cuidar a quienes más lo necesitan no debe interpretarse como un gasto innecesario, sino como una verdadera inversión en dignidad y justicia.
"Lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche o despilfarro; a veces es invertir en los más débiles", expresó. En esa línea, mencionó el trabajo que realizan los centros de discapacidad, donde la cantidad de profesionales puede parecer excesiva a simple vista, aunque resulta indispensable para brindar una atención adecuada.
Asimismo, destacó el compromiso de quienes trabajan en esas instituciones y citó al papa León XIV, al señalar que "la justicia social se reconoce por la capacidad de un orden social, económico y político que permita a todos, y en particular a los más frágiles, vivir de manera realmente humana, sin que ninguno se quede atrás".
Durante la celebración religiosa, García Cuerva también puso el foco en otros sectores afectados por distintas problemáticas sociales. Mencionó a los enfermos, los jubilados, los jóvenes atrapados por el narcotráfico, los desocupados y las personas con discapacidad, y pidió que no sean vistos únicamente como estadísticas, sino como personas con historias y necesidades concretas.
El arzobispo invitó además a realizar "un gran examen de conciencia colectivo" y remarcó que "entre todos construimos la Patria". En ese sentido, instó a dejar de buscar responsables permanentes y propuso que cada ciudadano se pregunte si está dispuesto a ayudar a quienes más sufren o si, por el contrario, elige mirar hacia otro lado.
En el tramo final de su homilía, García Cuerva volvió a insistir en la importancia del diálogo y la escucha, y convocó a "construir puentes donde algunos quieren levantar muros". Además, afirmó que "Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes".
Como cierre de su mensaje, recurrió a una referencia futbolística para transmitir un mensaje de unidad. El arzobispo destacó el entusiasmo que genera la Selección argentina y aseguró que ese espíritu colectivo debería trasladarse a la vida cotidiana. "Estos días, movilizados por los colores de la selección nacional, construimos un sueño colectivo y valoramos el trabajo en equipo", señaló.
Finalmente, invitó a "seguir con la camiseta puesta" y recordó un mensaje publicado por Lionel Messi, en el que el capitán argentino destacó que cuando los argentinos luchan unidos son capaces de alcanzar cualquier objetivo, al remarcar que el grupo siempre está por encima de las individualidades.







