Nacionales — 30.04.2026 —
La CGT pidió “poner límites” al Gobierno en la marcha por el Día del Trabajador
Con un documento crítico, la central obrera alertó por la situación económica y advirtió que “pone en riesgo la paz social”. Sin hablar de fechas, anticipó que podría haber un nuevo paro general.
La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a movilizarse a Plaza de Mayo en el marco del Día del Trabajador, en una jornada con fuerte tono crítico hacia el Gobierno nacional y marcada por advertencias sobre el clima social y económico.
Durante el acto central, la conducción de la central obrera difundió un documento en el que expresó su preocupación por la situación del país y advirtió que las políticas económicas en curso “ponen en riesgo la paz social”. El texto apuntó contra el impacto del ajuste, la pérdida del poder adquisitivo, el deterioro del empleo y el aumento del endeudamiento de los hogares, en un contexto que —según sostuvieron— afecta especialmente a los sectores trabajadores.
En esa línea, los dirigentes sindicales cuestionaron el rumbo del Gobierno de Javier Milei y plantearon la necesidad de “poner límites” a las medidas oficiales, al tiempo que reclamaron un cambio en la orientación económica. También señalaron que la conflictividad podría profundizarse si no hay respuestas concretas a los reclamos.
El tono de los discursos fue en línea con el documento. Desde el triunvirato cegetista, uno de sus integrantes afirmó que “se terminó la paciencia” y llamó a visibilizar el malestar social en las calles. Otros referentes anticiparon que la movilización podría ser el paso previo a medidas de fuerza de mayor alcance, sin descartar la convocatoria a un nuevo paro general en las próximas semanas.
La protesta también tuvo un componente simbólico, ya que incluyó un homenaje al papa Francisco a un año de su fallecimiento, y reunió a distintos sectores sindicales, sociales y políticos, aunque con algunas ausencias dentro del propio arco gremial.
Más allá de la convocatoria, la jornada dejó expuesta la tensión creciente entre el movimiento obrero y el Gobierno nacional, en un escenario atravesado por reformas estructurales, caída del consumo y debates sobre el rumbo económico. Desde la CGT insistieron en que el objetivo es abrir un canal de diálogo, aunque advirtieron que, de no haber cambios, el conflicto podría escalar en las próximas semanas.







