Nacionales — 29.04.2026 —
Adorni dio su informe en el Congreso en medio de tensiones y un fuerte cruce con la oposición
El jefe de Gabinete defendió sus viajes, rechazó las acusaciones de corrupción y ratificó su continuidad en medio de una sesión tensa. El funcionario afirmó que "no cometió delito" ni "ocultó" su patrimonio. Apoyo explícito del Gobierno y fuertes cuestionamientos de los sectores opositores
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó su informe de gestión ante la Cámara de Diputados en una sesión atravesada por cruces con la oposición y fuertes definiciones políticas. En ese marco, el funcionario defendió su accionar, negó haber cometido irregularidades y dejó en claro que no evalúa dar un paso al costado: “No voy a renunciar”, afirmó durante su exposición.
Uno de los ejes centrales de la jornada giró en torno a los cuestionamientos por sus viajes personales al exterior. Adorni aseguró que todos fueron financiados con recursos propios y rechazó cualquier tipo de vínculo con aportes de terceros. “No se trató de viajes financiados ni de obsequios. Fueron gastos privados, realizados con mi familia”, sostuvo. En la misma línea, remarcó que no existe registro de erogaciones por parte del Estado y que cumplió con todas las normativas vigentes.
El funcionario también hizo referencia a las investigaciones judiciales abiertas sobre ese tema y afirmó que no se detectaron irregularidades. Según explicó, tanto el Ministerio Público Fiscal como la Justicia determinaron que no hubo delito en relación a los viajes ni en la inclusión de su esposa en una comitiva oficial. “La causa fue archivada y se comprobó que no hubo gastos del Estado ni incumplimientos”, señaló.
Durante su intervención, Adorni cuestionó con dureza a sectores de la oposición, a los que acusó de intentar instalar sospechas sin fundamento. “Se pretende confundir gasto privado con gasto público y convertir cuestiones personales en actos de gobierno”, planteó. Además, sostuvo que existen “operaciones políticas” para desgastar su figura y aseguró que podrá demostrar su inocencia en los ámbitos correspondientes.
El clima en el recinto fue tenso en varios pasajes. Diputados opositores insistieron con pedidos de explicaciones e incluso reclamaron su renuncia. Uno de los planteos más duros provino del legislador Pablo Juliano, quien lo acusó de protagonizar una “defraudación” y le preguntó directamente por qué no dejaba el cargo. La respuesta de Adorni fue tajante: ratificó su continuidad y remarcó que seguirá al frente de la Jefatura de Gabinete.
En paralelo, el funcionario defendió su gestión y el rumbo del Gobierno encabezado por Javier Milei. Aseguró que tiene “el honor y la responsabilidad de coordinar el gabinete más reformista de la historia” y destacó las principales medidas impulsadas por el Ejecutivo en materia económica y de desregulación.
Adorni también se refirió a sus declaraciones juradas y sostuvo que cumplió con todas las exigencias de la Ley de Ética Pública. Indicó que la información patrimonial fue presentada en tiempo y forma y que no existe ningún tipo de ocultamiento. Además, recordó que el plazo para la última presentación aún no se encuentra vencido.
La jornada dejó expuesto el fuerte nivel de confrontación política en el Congreso, con un oficialismo que respaldó al jefe de Gabinete y una oposición que mantuvo sus cuestionamientos. Más allá de las tensiones, la exposición de Adorni se inscribió dentro del esquema institucional de rendición de cuentas, aunque con un tono marcadamente político en medio de la disputa entre el Gobierno y sus críticos.







