Provinciales — 16.04.2026 —
SanCor formalizó su pedido de quiebra y crece la incertidumbre
La cooperativa arrastra deudas millonarias, caída productiva y salarios impagos de hasta ocho meses. El pedido de quiebra será tratado en una asamblea extraordinaria convocada para el 30 de abril.
La crisis de SanCor alcanzó su punto más crítico este miércoles, cuando la empresa presentó formalmente su pedido de quiebra tras reconocer que no puede hacer frente a sus compromisos económicos. La decisión se tomó al cierre de la jornada judicial, en un contexto de fuerte deterioro financiero y virtual paralización de la actividad.
De acuerdo con fuentes del gobierno santafesino y de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina, la firma admitió su estado de insolvencia, luego de meses sin lograr encauzar su situación a través del proceso concursal.
El pedido de quiebra deberá ser tratado en una asamblea extraordinaria convocada para el próximo 30 de abril en Sunchales, ciudad donde la cooperativa tiene su histórica sede.
El cuadro económico es delicado. La cooperativa arrastra una deuda cercana a los 120 millones de dólares y cuenta con más de 1.500 acreedores, lo que da cuenta de la magnitud del pasivo acumulado. A esto se suma un marcado retroceso en su nivel de producción: de procesar cerca de 4 millones de litros diarios de leche en sus mejores años, hoy no supera los 500.000, reflejando un achicamiento sostenido de su estructura.
En ese intento por sostenerse, la empresa se desprendió de activos y marcas históricas, como Las Tres Niñas, vendida a Adecoagro, en busca de liquidez. Sin embargo, los informes de la sindicatura y de la coadministradora judicial, Lucila Inés Prono, ya advertían un escenario de cesación de pagos e insolvencia generalizada.
En paralelo, el conflicto con los trabajadores se profundiza. Desde ATILRA denunciaron que la empresa adeuda hasta ocho meses de salarios y dejó de cumplir con aportes vinculados a la cobertura de salud. El secretario general del gremio, Héctor Ponce, cuestionó con dureza a la conducción de la firma y calificó la situación como el desenlace de un proceso que, según sostuvo, estuvo marcado por promesas incumplidas.
La caída de SanCor no es reciente. En los últimos años atravesó distintos intentos de reestructuración, incluido un concurso preventivo de acreedores, sin lograr revertir la pérdida de competitividad ni el aumento de su endeudamiento en un contexto adverso para el sector lácteo.
Aun así, desde el gremio plantean que la quiebra podría abrir una nueva etapa que permita sostener la actividad bajo otra figura o esquema productivo. Por ahora, la empresa no emitió una comunicación oficial, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de una de las cooperativas más emblemáticas del país, que todavía mantiene tres plantas operativas en la provincia de Córdoba.







