Nacionales — 06.03.2026 —
Advierten que la guerra en Medio Oriente puede encarecer hasta un 10% los combustibles en Argentina
Es porque la referencia internacional del crudo acumula un alza superior al 16%. Especialistas señalan que, si los valores se mantienen, podría haber ajustes en los surtidores.
La escalada del conflicto en Medio Oriente comenzó a reflejarse en los mercados energéticos internacionales y genera expectativas sobre su posible impacto en los combustibles en la Argentina. Desde el inicio de las hostilidades, el precio del Brent —la principal referencia global del petróleo— acumula una suba superior al 16%.
En el sector energético explican que, si bien la relación no es automática, existe una referencia aproximada entre el valor del barril y el precio en los surtidores. Según estimaciones del mercado, por cada dólar que sube el petróleo el precio de las naftas y el gasoil podría ajustarse entre 1% y 1,3%.
Con el Brent moviéndose actualmente en torno a los 80 dólares, algunos especialistas advierten que el valor internacional se ubica varios dólares por encima del nivel que reflejan hoy los combustibles en el mercado local. Si esa diferencia se mantuviera durante varios meses, el impacto potencial podría acercarse al 10%.
En términos concretos, una actualización de ese orden podría representar aumentos de entre 150 y 200 pesos por litro, siempre que los precios internacionales se sostengan en los niveles actuales durante un período prolongado.
El reciente salto del crudo está directamente vinculado a la tensión geopolítica en Medio Oriente y, sobre todo, a la preocupación por posibles alteraciones en el comercio global de energía. Uno de los puntos más sensibles es el Estrecho de Ormuz, un corredor estratégico frente a las costas de Irán por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.
Desde el inicio de la escalada del conflicto, el tránsito de buques petroleros por esa zona se redujo de manera significativa, lo que generó demoras en la salida de cargamentos y contribuyó a presionar al alza los precios internacionales.
De todos modos, el valor del crudo es solo uno de los factores que determinan el precio final de los combustibles en la Argentina. En la estructura de costos también influyen el margen de refinación, la carga impositiva y el porcentaje de biocombustibles que deben mezclar las petroleras.
Dentro de ese esquema, la materia prima representa alrededor del 40% del precio que pagan los consumidores. Por eso, aunque las subas del barril impactan en los costos del sistema, el traslado a los surtidores no siempre se produce de manera inmediata ni proporcional.
En ese proceso también juega un papel clave YPF, que concentra más de la mitad del mercado minorista de combustibles y suele marcar el ritmo de los ajustes que luego replican otras compañías del sector. La empresa aplica mecanismos de actualización basados en promedios móviles del precio internacional para evitar que picos temporales se reflejen de forma directa en el precio final.
Mientras tanto, el sector petrolero local atraviesa un momento de fuerte expansión productiva. Según datos de la Secretaría de Energía, en enero la Argentina alcanzó una producción de 4.262.675 metros cúbicos de petróleo, el nivel más alto registrado oficialmente en el país.
El crecimiento está impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta: la producción de crudo aumentó 15,7% interanual, mientras que el segmento no convencional registró un salto del 35,5% respecto del mismo mes del año pasado.







