Deportes — 01.03.2026 —
Boca volvió a decepcionar y la Bombonera estalló en reclamos
El Xeneize empató 1 a 1 con el recientemente ascendido Gimnasia de Mendoza y acumula cuatro partidos sin victorias en el torneo. Otra vez se vivió un clima tenso en las tribunas y hubo reproches sobre el final.
Después del alivio que había significado el triunfo por Copa Argentina en Salta, Boca volvió a tropezar en el torneo Apertura. Empató 1 a 1 con Gimnasia de Mendoza en la Bombonera y terminó otra vez envuelto en un clima de reproches, con el equipo sin poder sostener la reacción que había insinuado días atrás.
El conjunto dirigido por Claudio Ubeda venía de vencer a Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy con un doblete de Adam Bareiro, resultado que había renovado expectativas en medio de la nueva lesión de Edinson Cavani. Sin embargo, apenas cuatro días después, el equipo volvió a mostrar dificultades para generar juego y sostener intensidad.
El empate frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza dejó en evidencia problemas que ya se habían visto en fechas anteriores. Boca intentó asumir el protagonismo, pero le costó conectar líneas y tuvo escasa claridad en el último tramo de la cancha. El esquema 4-2-3-1, con doble volante central y Bareiro como referencia ofensiva, no logró ordenar el funcionamiento ni potenciar a los nombres propios.
La visita, recién ascendida, se mostró ordenada y aprovechó una de sus oportunidades. Tras una serie de córners, Luciano Paredes ganó de cabeza en el área y puso el 1 a 0. El dato volvió a encender una alarma: una parte importante de los goles que recibió Boca en el campeonato llegaron por pelota parada.
El equipo reaccionó antes del descanso. Miguel Merentiel marcó el empate luego de un centro desde la izquierda y un rebote en el área. Minutos después, Bareiro había convertido el segundo, pero la acción fue anulada por posición adelantada previa.
En el complemento, Ubeda movió el banco en busca de mayor claridad. El ingreso de Leandro Paredes aportó algo más de manejo, mientras que los cambios evidenciaron el descontento del público con algunos rendimientos individuales. Boca empujó, se instaló en campo rival, pero generó pocas situaciones claras. La más nítida fue un cabezazo que pasó cerca del poste.
El final mostró un clima tenso en la Bombonera. Hubo reclamos desde la tribuna y gestos de disculpa de varios jugadores. El empate dejó la sensación de una nueva oportunidad perdida y volvió a colocar al entrenador en el centro de la escena, en un contexto en el que el equipo no logra afirmarse en el torneo.







