Internacionales — 09.02.2026 —
El socialista António Seguro nuevo presidente de Portugal tras vencer a la ultraderecha
El candidato socialista se impuso en el balotaje con un 66,31% de los votos ante el representante de la ultraderecha, André Ventura.
El exministro socialista António José Seguro fue elegido este domingo presidente de Portugal al imponerse en el balotaje con el 66,31% de los votos frente al 33,69% obtenido por el líder de ultraderecha André Ventura. Con el 96,38% de las mesas escrutadas, la diferencia se tornó irreversible y confirmó el regreso de la izquierda al Palacio de Belém tras dos décadas de mandatos conservadores.
La victoria de Seguro marca un cambio político en la jefatura del Estado portugués, que desde 2006 estuvo en manos de los presidentes conservadores Aníbal Cavaco Silva y Marcelo Rebelo de Sousa. El nuevo mandatario, identificado con el ala moderada del socialismo luso, asumirá el cargo en un escenario atravesado por el avance de la ultraderecha y el desgaste de los partidos tradicionales.
Ventura, líder del partido Chega, reconoció la derrota antes de la oficialización definitiva de los resultados. “Parece que no he conseguido hacer lo que me proponía, que era vencer en estas elecciones”, declaró ante la prensa, y adelantó que felicitará a su rival una vez concluido el recuento. Durante la campaña, el dirigente había prometido ejercer una presidencia “más intervencionista”, con mayor protagonismo político.
Seguro, por su parte, celebró la participación ciudadana y destacó el compromiso democrático de los votantes. Más de 11 millones de portugueses estaban habilitados para sufragar en estos comicios, convocados para elegir al sucesor de Rebelo de Sousa, quien no podía aspirar a un tercer mandato consecutivo.
El socialista había sido el candidato más votado en la primera vuelta con el 31,1%, seguido por Ventura con el 23,5%, en un contexto de fuerte fragmentación: ninguno de los once postulantes logró superar el 50% necesario para evitar la segunda vuelta. Portugal no celebraba un balotaje presidencial desde 1986, reflejo de la actual polarización política.
Aunque el sistema portugués otorga al primer ministro un rol central en la conducción del Gobierno, el presidente conserva atribuciones relevantes, como la posibilidad de vetar leyes, disolver el Parlamento en determinadas circunstancias y convocar elecciones anticipadas.
La jornada electoral se desarrolló además bajo condiciones climáticas adversas, debido a un temporal que afecta al país desde fines de enero y que dejó víctimas fatales y múltiples complicaciones, aunque no impidió la realización de los comicios.







